viernes, septiembre 12, 2014

Propondrán diputados analizar la concesión de Grupo México

Germán Larrea, dueño del Grupo México, es un delincuente que no ha pagado su larga cadena de ilícitos, claro, es socio de Televisa y es parte de las redes de complicidades e impunidad que resquebrajan al país, EPN, su protector.




Solicitarán al gobierno le aplique ‘‘una sanción ejemplar penal y administrativa’’
Piden que la empresa cumpla con los damnificados, instrumente la regulación ambiental y garantice las condiciones de seguridad de su operación
Sin reparar, el tubo causante del derrame tóxico, dicen
Enrique Méndez y Roberto Garduño
 
Periódico La Jornada
Viernes 12 de septiembre de 2014, p. 3
La comisión especial de la Cámara de Diputados que investiga el derrame de sulfato de cobre acidulado en los ríos Sonora y Bacanuchi propondrá ‘‘analizar los términos de la concesión’’ otorgada al Grupo México, que maneja la mina de Cananea, en tanto la empresa de Germán Larrea no cumpla con los damnificados, la regulación ambiental y garantice condiciones de seguridad en su operación.
La instancia legislativa también solicitará al gobierno federal ‘‘una sanción ejemplar, tanto penal como administrativa, en contra de la empresa minera Grupo México’’, una vez que los diputados de todos los partidos corroboraron la semana pasada que la subsidiaria Buenavista del Cobre mintió sobre el origen del derrame y escondió el hecho al menos dos días.
La comisión especial de San Lázaro revela, en un documento de trabajo que servirá para elaborar el informe final que será entregado el 17 de septiembre a la Junta de Coordinación Política (Jucopo), que el tubo del cual se derramaron 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre ‘‘no ha sido arreglado’’, esto es, la fuga continúa.
Entre las propuestas incluidas en el documento que servirá de base del informe final, del que La Jornada tiene copia, se plantea constituir un fideicomiso tripartito entre el gobierno federal y estatal, así como Grupo México, para que puedan pagarse las indemnizaciones a 24 mil 48 habitantes afectados de los municipios de Arizpe, Banámichi, Huépac, Aconchi, Baviácora, San Felipe de Jesús y Ures.
Para la comisión, Grupo México, a través de su subsidiaria Buenavista del Cobre, ‘‘mintió desde un primer momento, ya que pasaron varios días en que tuvo conocimiento del derrame y no avisó a las autoridades correspondientes, dejó que se siguieran contaminando las aguas y después señaló que el derrame fue a causa de las lluvias, lo que fue desmentido por la Comisión Nacional del Agua (Conagia) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN)’’.
El informe concluye que Grupo México y su subsidiaria Buenavista del Cobre ‘‘mostraron indolencia ante la magnitud del problema, por lo que pusieron y siguen poniendo en peligro a las poblaciones afectadas y no cabe la menor duda de que han incurrido en delitos en materia ambiental’’.
Los diputados de la comisión especial realizaron, la semana pasada, un sobrevuelo en helicóptero por la zona afectada: ‘‘Esta comisión especial detectó diversas irregularidades por parte del Grupo México, ya que durante el sobrevuelo en la región se observó que no se han realizado las reparaciones necesarias a la infraestructura de represos de lixiviados de la minera Buenavista del Cobre, los cuales ocasionaron el derrame de sustancias tóxicas’’.
El texto recuerda que el pasado 6 de agosto, debido a una falla en la tubería de salida de un represo de la mina, se provocó un derrame de más de 40 mil metros cúbicos de lixiviados de cobre (CuSO4), arsénico, cadmio, cromo, mercurio y ácido sulfúrico en el río Bacanuchi, afluente del río Sonora.
Al día siguiente, habitantes de la zona informaron a la Unidad de Estatal de Protección Civil del gobierno de Sonora de la coloración inusual del cauce, pero la empresa notificó el 8 de agosto vía telefónica y formalmente apenas el 12 de agosto.
‘‘Se constató que la empresa mintió al no informar del derrame e incluso fue sorprendida días después, de acuerdo con lo señalado por funcionarios federales, canalizando y bombeando las sustancias contaminantes al río’’, resalta el reporte.
La primera justificación de la minera fue que el derrame se ocasionó por lluvias atípicas, lo cual no ocurrió, como demostraron el Servicio Meteorológico Nacional y la Conagua. Entonces, la compañía atribuyó el incidente a la ruptura de un tubo del represo construido por Terracería, Construcciones y Vías Férreas (Tecovifesa), compañía que participó en la obra del Acueducto Independencia, promovida por el gobernador panista Guillermo Padrés Elías.
La comisión refiere que en la reunión de trabajo con directivos de la empresa, éstos hicieron un diagnóstico preliminar del origen del derrame. ‘‘Lo atribuyen al contratista Tecovifesa, indicando que la empresa no soslayará su compromiso de reparar las afectaciones ambientales provocadas por el derrame’’.
Tecovifesa es propiedad de Miguel Ángel Ayala Guerrero, ex presidente de la Cámara Mexicana de la Industria y la Construcción.
La comisión comprobó ‘‘que para la magnitud del problema, en el lecho del río Sonora se observaron pocos trabajadores en labores de limpieza, además de que la arena que retiran del afluente la están llevando a una presa a cielo abierto junto a la minera Buenavista del Cobre, de Cananea’’.
Incluso, la comisión recomienda que ‘‘ante tales circunstancias la mina no debiera estar en operación, porque no sabemos dónde se están depositando los desechos tóxicos’’.
Como expresó hace unos días el presidente de la comisión especial, Marco Antonio Bernal (PRI), el reporte asegura que en el castigo ejemplar para Grupo México ‘‘lo que está en juego son las capacidades reguladoras y sancionadoras del Estado mexicano, y esta Cámara de Diputados está obligada a ponderar las herramientas jurídicas con las que se cuenta y, en su caso, ante la precariedad o ausencia de ellas, dotar al Estado del fundamento legal que se requiera para hacer efectivas sus capacidades reguladoras y sancionadoras’’.
Los diputados también se reunieron con funcionarios federales que fueron expulsados por Padrés Elías, luego de que éstos confirmaron que el gobernador construyó una represa para su uso personal.
En el encuentro participaron el delegado de la Secretaría del Medio Ambiente, Jorge Andrés Suilo Orozco; el delegado de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, Jorge Carlos Flores Monge; el delegado de la Secretaría de Agricultura, Horacio Huerta Ceballos, y el director del Organismo de Cuenca Noroeste de la Conagua, César Alfonso Lagarda Lagarda.
‘‘De la reunión con los delegados federales pudimos constatar que al momento del derrame, el material contaminante era de al menos 40 mil metros cúbicos, equivalente a 4 mil pipas; 5 mil hectáreas siniestradas; 24 mil personas afectadas; 35 pozos de agua potable cerrados y 320 de uso agrícola y ganadero. El impacto económico es aún incuantificable y merecerá un monitoreo por lo menos los próximos cinco años’’, describe la comisión.
Los diputados solicitaron a la Comisión Estatal de Protección Civil las actas del comité de emergencia; también lo hicieron al gobierno de Padrés Elías. ‘‘Al día de hoy no han sido entregadas’’, lamenta.
Señala que los funcionarios federales revelaron que el gobierno del estado ‘‘no ha explicado en función de qué se está indemnizando ni cómo se han cuantificado los daños, ni tampoco con qué recursos se está pagando a los pobladores afectados. Hacen falta acciones urgentes y estructurales, como el retiro de la arena contaminada que la empresa no ha realizado; solamente y por un día la empresa mandó a una cuadrilla en un kilómetro del cauce a echar cal; afirmaron que no han visto a nadie trabajando, por lo que la tarea estructural, que es la restauración ambiental, llevará años’’.

miércoles, septiembre 03, 2014

La fiesta de la insignificancia


Milan Kundera
Milan Kundera protagoniza un regreso literario tras 14 años de silencio narrativo. Su décima novela,La fiesta de la insignificancia, publicada por Tusquets Editores, ha hecho su aparición en México. La masificación y la decadencia del arte, además de la falta de individualización en la sociedad contemporánea, son temas que aparecen en la novela, a través de cuatro protagonistas. El autor de origen checo, nacido en 1929,vuelve al género novelístico con una visión del mundo que recoge toda su esencia narrativa. Con autorización de la editorial, La Jornada ofrece un adelanto a sus lectores. ¿Qué más puede decirse? Nada. ¡Lean!, incita la contraportada del libro.
Alain medita sobre el ombligo
E
ra el mes de junio, el sol asomaba entre las nubes y Alain pasaba lentamente por una calle de París. Observaba a las jovencitas que, todas ellas, enseñaban el ombligo entre el borde del pantalón de cintura baja y la camiseta muy corta. Estaba arrobado; arrobado e incluso trastornado: como si el poder de seducción de las jovencitas ya no se concentrara en sus muslos, ni en sus nalgas, ni en sus pechos, sino en ese hoyito redondo situado en mitad de su cuerpo.
Eso le incitó a reflexionar: si un hombre (o una época) ve el centro de la seducción femenina en los muslos, ¿cómo describir y definir la particularidad de semejante orientación erótica? Improvisó una respuesta: la longitud de los muslos es la imagen metafórica del camino, largo y fascinante (por eso los muslos deben ser largos), que conduce hacia la consumación erótica; en efecto, se dijo Alain, incluso en pleno coito, la longitud de los muslos brinda a la mujer la magia romántica de lo inaccesible.
Si un hombre (o una época) ve el centro de la seducción femenina en las nalgas, ¿cómo describir y definir la particularidad de esa orientación erótica? Improvisó una respuesta: brutalidad; gozo; el camino más corto hacia la meta; meta tanto más excitante por ser doble.
Si un hombre (o una época) ve el centro de la seducción femenina en los pechos, ¿cómo describir y definir la particularidad de esa orientación erótica? Improvisó una respuesta: santificación de la mujer; la Virgen María amamantando a Jesús; el sexo masculino arrodillado ante la noble misión del sexo femenino.
Pero, ¿cómo definir el erotismo de un hombre (o de una época) que ve la seducción femenina concentrada en mitad del cuerpo, en el ombligo?
Ramón pasea por el Jardin du Luxembourg
Más o menos mientras Alain reflexionaba acer- ca de las distintas fuentes de seducción femenina,Ramón se encontraba en las proximidades del museo situado cerca del Jardin du Luxembourg, donde, desde hacía ya un mes, se exponía la obra de Chagall. Él quería ir a verla, pero sabía de antemano que nunca se animaría a convertirse por las buenas en parte de esa interminable cola que se arrastraba lentamente hacia la caja; observó a la gente, sus rostros paralizados por el aburrimiento, imaginó las salas en las que sus cuerpos y su parloteo taparían los cuadros, y no tardó más de un minuto en dar media vuelta y encaminarse parque a través por una alameda.
Foto
Portada del libro
Allí, la atmósfera era más agradable; el género humano parecía escasear y estar más a sus anchas: algunos corrían, no por ir deprisa, sino por gusto; otros paseaban tomando helados; otros aún, discípulos de una escuela asiática, hacían en el césped lentos y extraños movimientos; más allá, en un inmenso círculo, estaban las dos grandes estatuas blancas de las reinas de Francia y, aún más allá, en el césped entre los árboles, en todas las direcciones, esculturas de poetas, pintores, sabios; se detuvo delante de un adolescente bronceado que, seductor, desnudo debajo de su pantalón corto, le ofreció máscaras que reproducían las caras de Balzac, Berlioz, Hugo o Dumas. Ramón no pudo evitar sonreír y siguió su paseo por ese jardín de los genios, quienes, rodeados por la amable indiferencia de los paseantes, debían de sentirse agradablemente libres; nadie se detenía para observar sus rostros o leer las inscripciones en los pedestales.
Ramón inhalaba esa indiferencia como una calma consoladora. Poco a poco, apareció en su cara una larga sonrisa casi feliz.
No habrá cáncer
Aproximadamente en el mismo momento en que Ramón renunciaba a la exposición de Chagall y elegía pasear por el parque, D’Ardelo subía la escalera que lleva a la consulta de su médico.
Aquel día, faltaban tres semanas para su cumpleaños. Desde hacía ya muchos años, había empezado a odiar los cumpleaños. Por culpa de las cifras que les encasquetaban. Aun así, no conseguía ignorarlos porque, en él, era más fuerte el placer de ser festejado que la vergüenza de envejecer.
Y aún más desde que, esta vez, la visita al médico añadía un nuevo matiz a la fiesta. Era el día en que le comunicarían el resultado de todos los exámenes que le darían a conocer si los sospechosos síntomas descubiertos en su cuerpo se debían, o no, a un cáncer. Entró en la sala de espera y se dijo por lo bajo, con voz temblorosa, que dentro de tres semanas celebraría a la vez su nacimiento tan lejano y su muerte tan cercana; que celebraría una doble fiesta.
Pero, en cuanto vio la cara risueña del médico, comprendió que la muerte se había dado de baja. El médico le apretó fraternalmente la mano.
Con lágrimas en los ojos, D’Ardelo no pudo pronunciar palabra.
La consulta del médico estaba en la Avenuede l’Observatoire, a unos doscientos metros del Jardin du Luxembourg. Como D’Ardelo vivía en una callecita al otro lado del parque, decidió volver a atravesarlo. El paseo entre los árboles le devolvió un buen humor casi juguetón, sobre todo cuando rodeó el gran círculo formado por las estatuas de las antiguas reinas de Francia, todas ellas esculpidas en mármol blanco, de pie en poses solemnes que le parecieron divertidas, casi alegres, como si con ello esas damas quisieran saludar la buena nueva que él acababa de recibir. Sin poder dominarse, él las saludó dos o tres veces con la mano y soltó una carcajada.
Traducido del original francés por Beatriz de Moura